4.1.1. Concepto de Motivación
- Desde el punto de vista etimológico, la palabra Motivación está compuesta por el latín Motivus (movimiento) y el sufijo -ción (acción y efecto).
- La motivación es un conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona. (Significado de Motivación en el diccionario de la Real Academia Española).
- Entrando en el aspecto psicológico del concepto una de las definiciones más básicas, pero a la vez más completas, de motivación es:
La motivación es un estado interno que incita, dirige y mantiene la conducta. (Woolfolk).
De acuerdo con López, existen cinco principios motivacionales:
a) Principio de la predisposición:
Cuando estamos predispuestos positivamente hacia una tarea, su ejecución resulta casi siempre agradable.
Cuando cambiamos el «¿por qué?» por el «¿por qué no?», o el «esto es inaguantable» por el «¿qué estoy aprendiendo de esta situación?», o «estoy enfadado porque…» por el «me pregunto por qué me estoy enfadando ante este hecho» (es decir, cambio la ira por la curiosidad), estamos aplicando este principio.
b) Principio de la consecuencia:
Tenemos tendencia a reproducir las experiencias que tienen consecuencias agradables y a no repetir las que tienen consecuencias desagradables.
Cuando obtenemos una consecuencia igual o mejor de la prevista nos sentimos recompensados y guardamos, a nivel consciente o inconsciente, ese agradable recuerdo por lo que tendemos a repetir esa estrategia.
c) Principio de la repetición:
Cuando un estímulo provoca una reacción determinada positiva, el lazo que une el estímulo con la respuesta puede reforzarse con el ejercicio o repetición.
Así la maestría en la ejecución de una tarea vendrá dada, entre otros aspectos, por la repetición que se ve reforzada por un modelaje hacia la excelencia.
d) Principio de la novedad:
En igualdad de condiciones, las novedades controladas suelen ser más atractivas y motivadoras que aquello ya conocido.
Este principio es cierto siempre que se aborde con un cierto control y con una dosis elevada de seguridad personal ya que, en caso contrario, puede aparecer el fenómeno de la resistencia al cambio.
e) Principio de la vivencia:
Relacionar una vivencia que nos haya resultado agradable con lo que pretendíamos alcanzar puede ser muy motivador
Esa vivencia puede referirse tanto a alguna experiencia vivida anteriormente como a alguna experiencia novedosa que podamos llevar a cabo gestionándola sensorialmente.
A partir de la definición de motivo, Carrasco establece el siguiente concepto de motivación:
Un motivo es algo que constituye un valor para alguien.
La motivación, pues, está constituida por el conjunto de valores que hacen que un sujeto «se ponga en marcha» para su consecución.
La motivación hace que salgamos de la indiferencia para intentar conseguir el objetivo previsto. Entre motivo y valor no hay diferencia: motiva lo que vale para cada sujeto.
En esta aproximación al concepto de motivación se encuentran los siguientes elementos:
- Indiferencia:
Estado «regular» del sujeto que aún no ha encontrado motivo alguno para entrar en acción.
- Motivo:
Ese algo que moviliza al sujeto, en este caso se identifica como un «valor».
- Objetivo:
Lo que el sujeto desea conseguir una vez se ha puesto en marcha.
- Satisfacción:
Estado del sujeto una vez alcanzado el objetivo.
Se infiere entonces que un proceso de motivación típico sería algo «lineal», de causa-consecuencia, como el que se expresa en la siguiente gráfica:
