2.1.3 Costos de la Incorporación de un Programa de Compliance
Al establecer un programa de compliance dentro de una empresa, suelen surgir dudas sobre la pertinencia de asumir el costo de su implementación, aun cuando un buen programa de cumplimiento genera ahorros en el mediano plazo al evitar asumir costos de multas, bajas de eficiencia por ocurrencia de riesgos, entre otros.
La incorporación de un programa de compliance bajo un criterio de mejoramiento de la eficiencia de los procesos organizacionales tiende a generar grandes beneficios para la institución, ya que se comprenden racionalmente los requerimientos regulatorios permitiendo alinear las iniciativas proyectadas en la empresa para ganar participación en el mercado, utilidades y otros beneficios asociados (Steinberg, 2011, p. 21).
Con todo, el cumplir con las normativas crecientes pueden generar un desincentivo para las organizaciones de incorporar todos los riesgos necesarios dentro de un programa de compliance (Steinberg, 2011, p. 23), por tanto, será la administración quien deberá ponderar a través de un mapa de riesgos elaborado por el oficial de cumplimiento o por el consultor externo encargado del proceso, tanto la factibilidad de su ocurrencia como las potenciales consecuencias de dichos riesgos, de tal manera de priorizar aquellos que resulten probables para la organización, más que buscar una implementación perfecta de la normativa, puesto que en caso de que se pierda el foco del programa, la pérdida de eficiencia real del sistema de compliance puede generar el incentivo a su cierre, más que tender hacia un mejoramiento continuo.
Con todo, la incorporación de normas en cualquier ámbito no sólo implica costos, muchas veces genera oportunidades de negocios (Mitnick, 1981), en el caso de la implementación de normas de compliance, su adopción permite a la organización que lo ha hecho, suscribir contratos con multinacionales que deben cumplir con una regulación análoga o incluso más estricta que la que se puede aplicar en nuestro país.
De este modo, la adopción temprana de la regulación implica el establecimiento de una ventaja competitiva para dicha organización (Mitnick, 1981) permitiéndoles a las organizaciones diferenciarse de su competencia.
En el peor de los casos los costos de la regulación pueden anularse con los beneficios que dicha regulación genera para los entes regulados (Mitnick, 1981), dado que el tomar decisiones conscientes de los riesgos que éstas conllevan, permite al administrador evitar y mitigarlos en la medida de lo posible, produciendo beneficios a la organización.