3.1.5 c) Casos en que procede

De acuerdo con el inc. 1º del art. 376 CT, el lock-out, sea total o parcial, sólo podrá ser declarado por el empleador en dos situaciones:

  1. Si la huelga afectare a más del 50% del total de trabajadores de la empresa o del establecimiento en su caso; o                                            
  2. Si la huelga significare la paralización de actividades imprescindibles para su funcionamiento, cualquiera fuere en este caso el porcentaje de trabajadores en huelga.

Lo anterior corrobora la tesis de que nuestro ordenamiento consagra una suerte de lock out de retorsión, o sea, aquel que declara un empresario cuando «las modalidades de la huelga determinan la imposibilidad de gestionar la empresa o establecimiento»[1].

Como observan los profesores THAYER y NOVOA,

Con la consagración de este derecho, se libera al empleador de la obligación de dar trabajo al personal que no está involucrado en la huelga, pudiendo así paralizar toda la actividad de la empresa, ya que a veces será menos gravoso que mantener una actividad parcial de ella, pagando remuneraciones sin que haya producción[2].

Para declarar el lock-out parcial será necesario, además, que en el establecimiento respectivo haya trabajadores involucrados en el proceso de negociación que lo origine (art. 375 inc. 3º, parte final CT).

En caso de reclamo, la calificación de las circunstancias de hecho señaladas en las letras a) y b) precedentes la efectuará la Inspección del Trabajo, dentro de tercero día de formulada la reclamación, sin perjuicio de reclamarse de lo resuelto por el órgano fiscalizador ante el Juzgado de Letras del Trabajo, dentro de los 5 días siguientes a la fecha de la resolución (art. 376 inc. final CT).

Nótese que el Código no exige aviso escrito, ni contempla ninguna formalidad para la declaración del cierre temporal.


[1] PERSIANI, citado por MACCHIAVELLO: op. cit., pág. 269.

[2] Op. cit., tomo I, pág. 479.