4.2.2. Establecer un Sistema de Incentivos
a) Concepto:
Son estímulos que se ofrecen a los trabajadores para que mejoren sus rendimientos y resulten más productivos. Por tanto, se convierten en un elemento realmente motivador que hace que el empleado mejore en el desempeño de sus funciones.
Estos se pueden fijar en base a indicadores personales como pueden ser:
- Introducción de mejoras o nuevos procesos
- Aumento de las ventas
- Logro de objetivos
- Entregas a tiempo
Partiremos siempre de la base de que los objetivos han de ser realistas, y que supongan un reto y motiven a los empleados.
Una vez que se establece el sistema de incentivos sobre objetivos, debemos tener claro qué tipo de incentivos existen para aplicarlos de la mejor manera.
b) Tipos de incentivos para motivar a los empleados:
Los incentivos pueden ser de dos tipos:
- Monetarias:
- Sueldo
- Pago anual único
- Bonos
- Porcentajes de ganancias
- Créditos
- Asignaciones frente a nacimientos o casamientos
- No Monetarias:
No aumentan la retribución económica, pero si mejoran la calidad de vida de los empleados.
Vamos a definirlos:
– En especie:
- Vehículo
- Notebook
- Teléfono móvil
- Vivienda, etc.
– Beneficios sociales:
- Planes de pensiones privados
- Ayudas para educación de hijos
- Seguros médicos privados para el trabajador y su familia
- Abonos de costos de desplazamiento
- Seguros privados de vida, etc.
– Entrega de Acciones o participaciones de la empresa:
Es una forma muy eficaz de hacer sentir al empleado parte indispensable de la organización. De este modo, sabrá que trabaja también para su propio beneficio, y cuanto mejor le vaya a la compañía, mejor le irá a él.
– Premios por rendimiento:
Se trata de conceder recompensas a aquellos trabajadores que logran determinados objetivos. Pueden ser:
- Viajes
- TV
- Notebook
- Teléfono
- Ascenso
– Flexibilidad horaria:
- Horario flexible para entrar y salir del trabajo
- No obligatoriedad de estar todos los días todas las horas en el mismo puesto
Es decir, su jornada finaliza cuando haya realizado su trabajo. Unas veces estará 6 horas, otras 5, otras 10, etc. De este modo, el trabajador puede conciliar su vida. Y como su productividad aumentará, será más eficaz y aportará más valor y calidad a su trabajo.
– Teletrabajo:
- Cada vez más empresas lo están imponiendo porque resulta más rentable y productivo.
- Se pierde gran cantidad de tiempo en los desplazamientos y búsqueda de estacionamiento
- Gastos de luz, calefacción, refrigeración, etc. también son hechos comprobables.
Por tanto, si no es totalmente necesario que el empleado esté físicamente todos los días en su puesto, esta opción es realmente interesante y mejora los resultados. Especialmente en el caso de aquellos trabajadores que tengan que cuidar a familiares.
– Formación:
- Pagar cursos a empleados y facilitar su realización es una inversión también para la empresa.
- Cuanto más preparado esté un trabajador, más valor aporta a la compañía.
– Sistemas de guardería y cuidado de los niños:
- El trabajador no perderá días ni tiempo por no tener con quien dejar a los niños.
- Centrarse más en su labor, puesto que tienen una preocupación menos.
– Días libres:
- Aumenta la motivación
- Sensación de reconocimiento
- Preocupación de la empresa por sus empleados