1.6.1 Ética Ciudadana
Una ciudadanía libre surge de:
- La educación
- El buen razonamiento
- El pensamiento crítico
Una ética para la ciudadanía precisa de:
- Una sociedad con conocimiento
- Con mayor conciencia
- Para satisfacer mejor sus necesidades
Objetivo de la ciudadanía:
“Constituirse en un cuerpo ciudadano capaz de darse a sí mismo un marco legal de actuación susceptible de ser corregido legalmente” (Fernández y Alegre, 2007).
La ética clasifica las actitudes, hábitos y costumbres del ser humano en:
- Virtudes y vicios
- Acciones buenas o malas
- Acciones debidas e indebidas
- Acciones convenientes y nocivas
En la medida en que un mayor número de individuos se forme en valores éticos, una comunidad política podrá ser:
- Más justa
- Equitativa
- Libre
El estudio de la ética permite recordar que somos:
- Animales sociales
- Con capacidad de razonar
- Que nos necesitamos unos a otros
- Que podemos ser útiles a nuestra comunidad
La ética es la disciplina que ayuda a:
- Forjar carácter en el proceder cotidiano ante cada acto que efectuamos
- Lograr una “vida activa” mediante el cumplimiento del deber
- Preferir unas posibilidades vitales y rechazar otras
- Transformación de la persona que se reflejará en su conducta
Las etapas de dicho proceso son las siguientes (Diego, 2010):
- El individuo reflexiona, delibera y razona
- Despierta, genera y adquiere conciencia
- Distingue entre lo conveniente y lo nocivo
- Asume valores y los convierte en principios
- Asume deberes de manera voluntaria
- Logra la madurez de juicio
- Actúa de forma responsable e íntegra
Los ciudadanos con sanos principios son:
- Verídicos
- Pacientes
- Tolerantes
- Responsables
- Humildes
Además realizará actos honorables como:
- Enseñar
- Colaborar
- Resolver problemas
- Dar resultados en su trabajo
Ningún ciudadano que ha llegado a un grado de desarrollo moral óptimo realizará actos viles.