4.2.3. Cómo establecer los incentivos motivadores
a) Definir una estrategia:
El objetivo del incentivo debe ser, tanto gana la empresa, tanto gana el trabajador. Ha de ser beneficioso para ambos.
b) Análisis de las necesidades de los trabajadores:
Es imprescindible analizar lo que motiva a los trabajadores:
- ¿De qué sirve un servicio de guardería si mis empleados tienen edades comprendidas entre 20 y 25 años o son mayores de 50 años?
- Hay que fijar los incentivos en función de aquello que realmente va a ser de utilidad para el trabajador.
c) Presupuestar los incentivos:
Si no son asumibles por la empresa puesto que esta no tiene ni capacidad económica ni organizativa, no se deben ofrecer hasta que esta esté preparada.
d) Definir los objetivos y comportamientos que serán reconocidos:
Habrá que tener claramente definido qué es lo que se quiere premiar. Además, deben ser mensurables, es decir, se han de establecer indicadores para evaluar si se han logrado o no.
Estos pueden estar basados en:
- Cifras de facturación o ventas
- Satisfacción del cliente
- Nuevos clientes
- Volumen de asuntos resueltos
- Entregas a tiempo, etc.
e) Informar a los trabajadores de cuáles son los incentivos:
Se debe informar a los trabajadores de los incentivos para aumentar su motivación. Si pretendemos motivar a los empleados en función de unos incentivos, estos deberán conocer correcta y detalladamente tanto los objetivos como la recompensa, para que intenten lograrlos.
f) Examinar periódicamente el plan de incentivos:
Cada cierto tiempo se deberá evaluar para ver si funciona o no, qué aspectos se pueden mejorar, cuáles deben ser eliminados o modificados, etc.
Una vez que la empresa establezca unos salarios objetivos motivadores, el cambio será totalmente perceptible. La organización comenzará a tener mejores resultados y los trabajadores elevarán el rendimiento, además de que habrá un buen clima laboral.