1.2.5. La Asertividad para el Manejo Eficaz del Conflicto

a) Concepto de Asertividad:

El asertividad es una habilidad social que incluye pensamientos y conductas que nos permiten defender nuestros derechos o los de otra persona sin agredir ni ser agredidos/as.

Las características personales que influyen en el desarrollo de la asertividad son:

  1. Nivel de conocimientos: experiencia para enfrentar situaciones conocidas.
  2. El tipo de personalidad: “la forma de ser”, lo que de­fine a cada trabajador/a.
  3. La mayor o menor confianza: la base de apoyo para todas las relaciones interpersonales.
  4. El tipo de carácter: ser fuerte, pero flexible. Comunicar bajo el respeto y la con­fianza.

b) Diferenciación conducta asertiva, agresiva y pasiva:

La falta de asertividad se da en las personas que tienen problemas a la hora de relacionarse. Debemos diferenciar entre conducta asertiva o socialmente hábil, pasiva y agresiva.

  • Conducta asertiva:
  1. Firmeza para utilizar los derechos
  2. Expresar los pensamientos, sentimientos y creencias de un modo apropiado
  3. Respeto hacia uno mismo al expresar necesidades propias y defender los propios derechos
  4. Respeto hacia los derechos y necesidades de las otras personas
  5. Potenciación de las consecuencias favorables y la minimización de las desfavorables.
  • Conducta pasiva:
  1. Transgresión de los propios derechos, pensamientos
  2. Falta de confianza
  3. Falta de respeto hacia las propias necesidades
  4. Evitar conflictos a toda costa
  5. Consecuencias no deseables
  6. Satisfacción de sus necesidades reducidas
  7. Incomprendida, no tomada en cuenta y manipulada
  8. Volverse hostil o irritable hacia las otras personas
  • Conducta agresiva:
  1. Defensa de los derechos personales de una manera inapropiada
  2. Expresión de los pensamientos, sentimientos y opiniones de una manera inapropiada
  3. Impositiva y que transgrede los derechos de las otras personas
  4. Conducta agresiva directa o indirecta

Ser asertivo/a no es tener siempre la razón, sino saber expresar nuestras opiniones y puntos de vista, indistintamente de si son o no correctos (todos/as podemos equivocarnos) y sin faltar el respeto a otras personas.