1.3.5. El Proceso de la Delegación

Para realizar una delegación eficaz, es necesario seguir un proceso en el cual deben ser contemplados los siguientes aspectos:

a) Marcar de forma clara el ámbito de la delegación:

  • Objetivos a lograr
  • Plazos establecidos
  • Facultades concedidas.

Es necesario fijar al colaborador los límites de su nueva actuación: lo que puede y debe hacer y lo que no puede porque excede de sus responsabilidades.

b) Preparar un programa de acciones concretas:

  • Determinar cómo se va a conseguir
  • Explicar la importancia que tiene la nueva tarea encomendada
  • Cerciorarse de que se ha comprendido

c) Establecer un sistema de información:

  • Sistema de seguimiento que permita evaluar su evolución
  • Forma y criterios para medir los resultados finales

d) Dar al colaborador una cierta libertad de actuación:

  • Dar autoridad y medios
  • Confiar en la persona en que se ha delegado
  • Dejarle que actúe con libertad
  • Asumiendo el riesgo de que pueda cometer posibles errores

e) Suministrar información de forma periódica al colaborador:

  • Permita a él mismo auto controlarse
  • Medir su progreso
  • Comprobar el grado de cumplimiento de sus objetivos

f) Compartir sus preocupaciones:

Debemos estar cerca de él en la medida en que lo pueda necesitar. Un directivo está al servicio de sus colaboradores para facilitarles el logro de sus metas.