4.2.4. Sistemas de Medición de la Motivación Laboral

Para poder impulsar la motivación en el trabajo, los directivos deben previamente evaluar cuáles son los niveles de satisfacción laboral de los empleados, dónde se encuentran las áreas de mejora y qué demandan los profesionales a la organización.

En este sentido, las empresas cuentan con diferentes mecanismos o procedimientos para llevar a cabo la medición de la motivación en el trabajo:

a) Análisis de resultados:

Las cifras relativas al desempeño de cada profesional también pueden mostrar el estado anímico de los trabajadores.

Indicador sobre si el trabajador está más o menos motivado:

  • Ventas
  • Quejas de clientes
  • Ausencias
  • Bajas de productividad

Esta información debe ser contrastada con sistemas más exhaustivos.

b) Encuestas:

A través de cuestionarios periódicos, la organización también puede estar al tanto de los índices de motivación en el trabajo del capital humano.

Existen diferentes variantes dentro de esta herramienta, como:

  • Satisfacción
  • Compromiso
  • Clima laboral
  • Seguridad en el puesto

Los resultados pueden aportar una visión precisa sobre los aspectos que deben modificarse por parte de la compañía de cara a mejorar la satisfacción de los empleados. Además, pueden llevarse a cabo de forma frecuente (con sencillos sondeos diarios, por ejemplo) o más espaciadas pero con mayor profundidad.

c) Observación directa:

Los responsables de equipos pueden conocer con cierta exactitud quiénes son los trabajadores que se muestran más comprometidos y satisfechos en sus puestos de trabajo

Indagar de forma personal sobre las causas que disminuyen la implicación de los empleados y los detonantes que la disparan.

Para realizar esta radiografía, el superior tendrá que definir qué parámetros va a entrar para valorar sobre el desempeño de los profesionales:

  • Participación
  • Absentismo
  • Innovación

d) Entrevistas:

Se trata también de un sistema subjetivo, donde un supervisor se reúne con uno o varios trabajadores para que estos puedan trasladarles sus necesidades y expectativas sobre su papel en la empresa.

Aunque el proceso está sometido a la percepción que obtenga el entrevistador, como ventaja, este método permite profundizar más en las razones que crean insatisfacción o los elementos que ayudarían a los empleados a estar más motivados.